Las medidas viajan en una libreta
Se toman en casa del cliente y se apuntan a mano, o en una foto. Entre esa libreta y el taller hay dos o tres personas.
Toldos, protección solar, persianas, cerramientos y carpintería a medida. Cada trabajo se fabrica o se pide expresamente para un cliente, así que un dato que se pierde entre la visita y el taller no es un error administrativo: es material. Lo que necesitas de un software de gestión es justo eso: que la medida tomada en la visita llegue al presupuesto, al taller y a la factura sin que nadie la vuelva a escribir.
Toldos, protección solar, persianas, cerramientos y carpintería a medida. Cada trabajo se fabrica o se pide expresamente para un cliente, así que un dato que se pierde entre la visita y el taller no es un error administrativo: es material. Lo que necesitas de un software de gestión es justo eso: que la medida tomada en la visita llegue al presupuesto, al taller y a la factura sin que nadie la vuelva a escribir.
Se toman en casa del cliente y se apuntan a mano, o en una foto. Entre esa libreta y el taller hay dos o tres personas.
La foto del hueco, la del color elegido y la del trabajo terminado están en una conversación, no en el expediente del cliente.
Se hacen a mano, con la hoja de cálculo de cada comercial, y los precios se actualizan cuando alguien se acuerda.
Alguien lee el presupuesto y escribe lo que hay que fabricar. Si algo se transcribe mal, se descubre cuando ya está cortado.
Cuando el cliente llama para saber cómo va lo suyo, hay que ir al taller a mirar.
Sabes lo que has facturado. Lo que te ha costado exactamente ese trabajo, con su material y sus horas, es otra cosa.
Cada paso que se lleva a mano es un día más hasta la factura.
Entra por teléfono, por la web o por una visita a la exposición.
Alguien va, toma medidas y ve las condiciones reales del hueco.
Se calcula con material, fabricación, instalación y margen.
El cliente confirma, a veces cambiando color, modelo o accionamiento.
Va a taller, o se pide al proveedor con las medidas exactas.
Se encaja la instalación cuando el material esté listo.
Se monta y se comprueba con el cliente delante.
Lo instalado, lo que se cambió y lo que quedó pendiente.
Con lo realmente ejecutado, no con lo presupuestado hace dos meses.
Es el punto más caro del proceso. Un dato mal transcrito no genera una corrección: genera una pieza que hay que volver a fabricar.
Que nadie sepa a bote pronto si algo está en taller, pendiente de material o listo para instalar cuesta llamadas todos los días.
Modelo, medida, color, tejido, accionamiento y accesorios. Cuando eso se describe en texto libre, cada persona lo escribe distinto.
Si cada trabajo es único, el margen medio no sirve de nada. Lo que hace falta es el de cada uno.
En climatización o en una instalación puedes corregir sobre la marcha. Aquí no: cuando una lona está cortada a una medida, está cortada. Por eso el sitio donde más se gana no es la facturación, sino el tramo que va desde la visita de medición hasta la orden de taller.
Publicado con permiso de la empresa. Es una incidencia resuelta, contada como lo que es.
Fabricación e instalación de toldos · Valencia
Odoo y mantenimiento
Una actualización eliminó las vistas que el equipo utilizaba cada día. Localizamos la configuración perdida y la restauramos en aproximadamente una hora, sin detener el trabajo.
Después de una actualización de Odoo perdimos unas vistas que teníamos configuradas y que utilizábamos en el trabajo diario. Era un problema que necesitábamos resolver rápido porque afectaba directamente a nuestra operativa. Contactamos con SoletIA y en aproximadamente una hora consiguieron localizar el problema y recuperar la configuración para que pudiéramos seguir trabajando con normalidad. Lo que más valoramos es tener a alguien que conoce Odoo y que puede reaccionar cuando surge una incidencia que no puede esperar.
No hace falta empezarlo todo a la vez. Se ordena por lo que más te esté costando hoy.
Odoo. No es un programa cerrado para toldos: lo configuramos para que siga tu cadena, desde la medición y el presupuesto con sus variantes (modelo, medida, tejido, color, accionamiento) hasta la orden de taller o el pedido al proveedor, la instalación y la factura, con los mismos datos de principio a fin.
Sí. Esta página cubre toldos, protección solar, persianas, cerramientos y carpintería a medida porque el proceso es el mismo: se mide, se presupuesta, se fabrica o se pide expresamente y se instala. Cambia el producto, no la cadena.
Ese suele ser el primer objetivo, sí. Que lo que se toma en la visita llegue al presupuesto y del presupuesto a la orden de taller sin que nadie lo vuelva a escribir es donde menos se tarda en notar el cambio.
Es lo habitual en el sector y se contempla desde el principio. Lo importante es que ambas rutas acaben en el mismo sitio: un trabajo con su estado, su coste y su fecha de instalación.
No de entrada. Primero miramos qué hace ya el que tienes y si puede recibir la información del taller. Si puede, se conecta; si no puede, te lo decimos y decides tú.
Sin tecnicismos y sin compromiso: nos explicas cómo va el proceso y te decimos qué conviene ordenar primero.