Punto de venta y facturación estables
Que el TPV, la impresora de tickets y la conexión no dependan de la suerte.
En Catarroja conviven el comercio de toda la vida, los despachos y una zona industrial activa. Cada uno rompe por un sitio distinto, y la informática que necesita una tienda no es la que necesita una nave.
Catarroja tiene una mezcla poco común: un casco urbano con mucho comercio y servicios profesionales, y a la vez suelo industrial y empresas de distribución junto a los accesos. A eso se suma la cercanía con Valencia, que hace que mucha plantilla se mueva entre las dos y que el trabajo fuera de la oficina sea la norma.
Que el TPV, la impresora de tickets y la conexión no dependan de la suerte.
Permisos por persona, copias comprobadas y un registro de quién accede a qué.
Oficina y almacén con los mismos accesos y los mismos datos.
Microsoft 365 bien configurado, sin cuentas compartidas ni buzones huérfanos.
El mismo servicio que prestamos en el resto de la provincia. Lo que cambia de un sitio a otro es por dónde conviene empezar.
Lo que falla en el día a día, resuelto en remoto casi siempre y presencialmente cuando hace falta.
Buzones, permisos, altas y bajas de personal, y el lío de accesos que deja cada cambio.
Y comprobar que restauran de verdad, que es la parte que casi nadie mira hasta que hace falta.
Que la cobertura llegue a donde se trabaja, no solo a la mesa del gerente.
La misma persona, que ya conoce tu instalación y a la que no tienes que poner en antecedentes.
Está contado entero en mantenimiento informático para empresas, con todo el detalle del servicio.
Sin compromiso y sin tecnicismos. Primero mirar, después decidir.
Equipos, red, correo, copias y accesos. Sin tocar nada todavía.
Por riesgo real y por lo que te está costando tiempo, no por lo que más factura.
Con una cobertura acordada y un interlocutor fijo.
Zona de trabajo habitual: Catarroja, Massanassa, Albal, Alfafar, Benetússer y Paiporta. Para el resto de la provincia y para el trabajo en remoto, sin límite geográfico.
Con permisos por persona en vez de carpetas abiertas, copias que se comprueban y control de accesos. No es un extra: en un despacho es la base, y suele ser lo primero que revisamos.
Sí, y suele ser de lo que más se nota. El objetivo es que quien esté en el almacén vea lo mismo que quien está en la tienda, con la misma seguridad, sin montar dos sistemas paralelos.
Trabajamos sobre todo con empresas de entre 6 y 25 personas, pero lo que decide no es el tamaño: es que haya algo que sostener. Un comercio con TPV, almacén y varios empleados tiene más informática de la que parece.
Damos cobertura presencial en toda la zona. Estas páginas cuentan cómo es el tejido empresarial de cada municipio y qué suele hacer falta allí, que no es lo mismo en todos.
Nos dices qué pasa y te decimos si podemos ayudarte y por dónde conviene empezar.